Los africanos mandan en las maratones
Terminó la Maratón de Cali, Colombia, un evento que reunió a más de 20 mil deportistas de 49 países y latitudes, consolidando la competencia como de primer nivel y en el top de las más importantes de América Latina.
Pero si algo llama la atención, es la confirmación del dominio de los deportistas africanos en este tipo de carreras de largo aliento. Por ejemplo, en la máxima prueba masculina de 42 kilómetros, el etíope Gossa Challa se coronó campeón con un tiempo de 2:11:49, el segundo lugar fue para el keniano Evans Nyakamba Mayaka, campeón de la edición 2025 y el podio lo completó el etíope Habtamu Birlew.

Y si hablamos de la rama femenina, la situación es igual. La victoria fue para la keniana Stacey Ndiwa, quien se impuso con un tiempo de 2:29:55, el segundo lugar fue para su hermana, Emma Ndiwa, ganadora de la edición anterior, y el tercer puesto lo ocupó la también keniana Gladys Chesir.
¿Cuál es el secreto para este poderío? Según especialistas en rendimiento deportivo esto se debe a la combinación de varios factores. El dominio de atletas africanos, especialmente de Kenia y Etiopía, en maratones, obedece a un entrenamiento permanente en altitud, lo cual optimiza la producción de glóbulos rojos, pero especialmente a la eficiencia fisiológica de sus cuerpos: extremidades muy largas pero delgadas, lo cual disminuye el consumo de oxígeno a la hora de la resistencia aeróbica.
En muchos casos, correr es parte de la vida diaria desde la infancia, yendo a pie distancias largas a la escuela. Además, el running se ve como una vía para mejorar la situación económica familiar, impulsando una gran dedicación.
Finalmente también hay que poner en la ecuación una carga genética de mayor resistencia al calor y la humedad y una nutrición milenaria basada en carbohidratos que ayudan a potenciar la quema constante de energía.
